
Sopa de calabacín cremosa con queso cheddar y cilantro fresco: un refugio de ensueño en un tazón
La sopa de calabacín cremosa con queso cheddar y cilantro fresco es un manjar que transporta a un mundo de sabores y texturas. Al inhalar el aroma intenso de los calabacines frescos y el queso cheddar derretido, se siente la anticipación de un festín para los sentidos. La primera cucharada revela una textura suave y cremosa, que se desvanece en la boca al contacto con la saliva. El sabor de los calabacines frescos y crujientes se combina perfectamente con el queso cheddar derretido y el toque fresco del cilantro. Es un refugio de ensueño en un tazón, un momento de pureza y sencillez que nos hace sentir conectados con la naturaleza y con nosotros mismos.
Ingredientes
Preparación
Paso 1
Calienta el aceite de oliva en una olla a fuego medio-alto hasta que esté caliente pero no humeante. Agrega los cubos de calabacín y cocina durante 5 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que estén ligeramente dorados.
💡 Asegúrate de que los cubos de calabacín estén bien cubiertos con aceite para evitar que se peguen a la olla.
Paso 2
Agita la olla y cocina durante otros 2 minutos, hasta que los calabacines estén tiernos y suaves. Retira la olla del fuego y deja que se enfríe un poco.
💡 No dejes que los calabacines se enfríen completamente, ya que esto puede hacer que se vuelvan demasiado blandos.
Paso 3
En un tazón grande, mezcla el queso cheddar derretido con el cilantro fresco picado. Agrega los calabacines cocidos a la mezcla y revuelve hasta que estén bien combinados.
💡 Asegúrate de que los calabacines estén bien cubiertos con la mezcla de queso y cilantro para obtener un sabor uniforme.
Paso 4
Sirve la sopa de calabacín cremosa en tazones individuales y decora con un poco de cilantro fresco picado, si lo deseas.
💡 Puedes servir la sopa con una tostada de pan o una ensalada fresca para complementar el plato.