
Patatas bravas con aceitunas negras y romesco casero
Un plato clásico de la cocina española que combina la textura crujiente de las patatas asadas con la riqueza de la salsa romesco y el sabor intenso de las aceitunas negras. La salsa romesco, hecha con ajo, albahaca y aceite de oliva, es una mezcla perfecta de sabores y texturas que complementan a las patatas asadas al horno. Las aceitunas negras, con su sabor intenso y salado, añaden un toque de complejidad a este plato clásico. Es un plato perfecto para disfrutar en un día de verano, acompañado de un vaso de vino blanco fresco.
Ingredientes
Preparación
Paso 1
Precalentar el horno a 200°C con calor arriba y abajo durante 10 minutos hasta que el termostato se estabilice.
💡 Es importante que el horno esté bien calentado para que las patatas se cocinen uniformemente.
Paso 2
En un bol grande, mezclar las patatas con el aceite de oliva, la sal y la pimienta. Mezclar bien para que las patatas estén bien cubiertas con la mezcla.
💡 Es importante que las patatas estén bien cubiertas con la mezcla para que se cocinen uniformemente.
Paso 3
Colocar las patatas en una bandeja para hornear y hornear durante 20-25 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes.
💡 Es importante que las patatas estén bien doradas y crujientes para que tengan un buen sabor.
Paso 4
Mientras las patatas se hornean, preparar la salsa romesco. Picar el ajo y la albahaca y mezclar con el aceite de oliva.
💡 Es importante que la salsa romesco esté bien mezclada para que tenga un buen sabor.
Paso 5
Colocar las aceitunas negras en un bol pequeño y mezclar con un poco de aceite de oliva.
💡 Es importante que las aceitunas negras estén bien cubiertas con el aceite de oliva para que tengan un buen sabor.
Paso 6
Una vez que las patatas estén listas, colocarlas en un plato y cubrir con la salsa romesco y las aceitunas negras.
💡 Es importante que las patatas estén bien cubiertas con la salsa romesco y las aceitunas negras para que tengan un buen sabor.
Paso 7
Servir inmediatamente y disfrutar.
💡 Es importante que las patatas estén bien calientes para que tengan un buen sabor.